miércoles, 18 de mayo de 2011

TEORÍA DEL EGO: Ego Utópico o Filosófico y Ego Práctico o Realista

Álvaro García –Galán García –Mauriño, autor de Teoría del Ego.

TEORÍA DEL EGO

El Yo o el Ego está compuesto principalmente por dos egos bien diferenciados:

1.- Ego Utópico o Filosófico: tanto en su vertiente negativa (sentimientos y emociones negativas del inconsciente) como positiva (sentimientos y emociones positivas del inconsciente).
2.- Ego Realista o Práctico: tanto en su vertiente negativa (pensamientos y constructos racionales de significados e interpretaciones negativos del consciente) como positiva (pensamientos y constructos racionales de significados e interpretaciones positivos del consciente).

EGO UTÓPICO O FILOSÓFICO

   En este Ego en negativo se almacenan todas las frustraciones, resignaciones que el Ego posee. Si nuestro yo se deja dominar por este Ego empezará a sentirse mal y a estar activado de forma negativa, sumergiéndose en una dinámica triste e intolerante ante la frustración que le generará agresividad, falta de control emocional, pensamientos obsesivos, angustia, estrés, ansiedad. Sólamente si no existiesen frustraciones y toda la vida de una persona estuviese marcada por lo utópico y el idealismo, sería todo tan perfecto que sería una irrealidad, pues siempre hay algún dolor, algún sufrimiento que deja huella indeleble en lo más profundo de cada ser.

Consecuencias cuando domina este Ego de forma negativa:

  • El Yo pierde su capacidad de dirigir la acción y controlar el pensamiento negativo de frustración del Ego Utópico o filosófico, se encuentra en una situación de subyugación ante este Ego al funcionar las frustraciones en primera potencia. En este Ego el hedonismo se convierte en negativo al no tener lo que queremos, se inician procesos autodestructivos de negación tanto inconscientes como conscientes, embargando a la persona en sentimientos de culpabilidad.

EGO PRÁCTICO O REALISTA

   En este Ego en positivo se trasciende el Ego Utópico o Filosófico en negativo que nos hace daño y domina al Yo, para conseguirlo es necesario ser consciente de cómo actúa el Ego Utópico o Filosófico en negativo y sus consecuencias. Es entonces y sólo entonces cuando podemos trascenderlo con una actitud positiva negándolo al superarlo y obviarlo. Para ello hay que dar un salto cualitativo en el proceso doloroso de la frustración, pensando en el presente en cómo mejorar nuestro estado anímico asumiendo nuestra realidad: tal cual es, con un sentido práctico de la misma: “Si tienes un problema porque te preocupas si tiene solución, o porque te preocupas si no tiene solución”. Es entonces y sólo entonces cuando el Yo domina la acción al relegar al Ego Utópico o Filosófico en su vertiente negativa a otros planos secundarios, y aunque éste no desaparece no interactúa ahora en primera potencia. Pero si dejamos que el Ego Utópico o Filosófico en su vertiente negativa domine nuestros pensamientos porque el Ego Práctico o Realista se adhiera al mismo, entonces estaremos ante unos Egos heridos, negativos y llenos de agresividad.

Consecuencias de este Ego cuando funciona de forma positiva:

  • El Yo recupera su poder de dirección y acción al solapar el Ego Utópico o Filosófico en negativo.
  • Pasa nuestro hedonismo de una situación negativa a una situación positiva al no subsumirse en el dolor y en la frustración, muy al contrario busca la manera de trascender dichas emociones e ir al encuentro de la satisfacción personal desde la realidad actual en la que se encuentra.

PSICODINÁMICA

   Nuestra naturaleza psíquica se compone de Consciente (pensamientos, ideas, opiniones, interpretaciones y significados… Factor cognitivo- social) y de Inconsciente (instintos y emociones ante determinados estímulos, factor conductista), ambos estadios se intercomunican e inter-relacionan (cuando el inconsciente se manifiesta en el consciente y puede ser captado por éste: se habla de subconsciente). Previamente a desarrollar un proceso cognitivo - social en el consciente y dotarle de significado se desarrollan los procesos conductistas en el inconsciente.

   Todo aprendizaje pasa primeramente por un conocimiento sensitivo – emocional, en el inconsciente (1º conocimiento), percibimos a través de los sentidos que nos producen emociones y sentimientos, dichos estados de ánimo cuando se hacen conscientes los interiorizamos, los asimilamos y dotamos de significado desarrollando el conocimiento cognitivo y la inteligencia. El consciente a su vez se comunica con el inconsciente modificando nuestro comportamiento.

   Ante un estímulo negativo que daña nuestro Ego, el Yo reacciona innatamente con tristeza y ansiedad ante la frustración (inconsciente), y cuando llega al consciente si éste no posee un mecanismo de defensa que se adquiere con el autocontrol de las emociones, entonces se adhiere a dicho inconsciente negativo con pensamientos obsesivos que anulan por completo al Yo sumiéndole en estadios depresivos. Por el contrario si ante un estímulo negativo del inconsciente cuando éste pasa al consciente si sabemos activar algún tipo de autocontrol emocional, a través de un proceso madurativo cognitivo – social, seremos capaces de subsumir la respuesta inadecuada del Ego Utópico o Filosófico en negativo por la respuesta adecuada del Ego Práctico o Realista en positivo, entonces nuestro inconsciente es el que se adhiere a nuestro consciente.

  En esta lucha de consciente e inconsciente, al principio: el proceso se realiza de forma paulatina tras un proceso de racionalización del método de autocontrol que cada uno elija, hasta que reproducimos tanto este autocontrol que acabamos interiorizándolo y asimilándolo, es entonces y sólo entonces cuando nuestro organismo realizará este proceso de forma automática en sucesivas ocasiones. Una vez adquirida dicha estructura cognitiva en nuestro organismo nos resultará más fácil poner en marcha el proceso de interiorización de autocontrol emocional ante cualquier otro estímulo negativo, por tener adquirido y asimilado dicho conocimiento.

Nota: Por supuesto, que todo dolor necesita un proceso de cicatrización y por muchos métodos que tengamos de autocontrol necesitamos tiempo para asimilar y asumir las penas con el fin de poder superarlas. Cuando tengamos pensamientos obsesivos y negativos sobre nuestras frustraciones lo mejor es cortar el pensamiento dirigiéndolo hacia otro sitio, aunque sea por unos minutos, con otra actividad o pensamiento… Al final cada vez será mayor el tiempo de desconexión de ese pensamiento que nos inquieta y poco a poco lo iremos consiguiendo, automatizando el proceso positivo en el pensamiento.

METODOLOGÍA O FASES

A.- Consciente adherido al inconsciente: triunfo del Ego Utópico o Filosófico en su vertiente negativa: el Yo dominado por los Egos en negativo.

1.- Ante el Ego no satisfecho en sus objetivos surge la frustración, intolerancia ante la misma, estados emocionales negativos (Inconsciente).
2.- Una vez llega al consciente dichos estímulos generan pensamientos negativos y obsesivos que revierten de nuevo al inconsciente adhiriéndose a éste, apareciendo diversos estados anímicos desagradables: depresión, angustia, ansiedad, etc.

B.- Inconsciente adherido al consciente: triunfo del Ego Práctico o realista en su vertiente positiva: el Yo domina a los Egos Negativos adherido a los Egos en positivo.

1.- Cuando llega el estímulo negativo del inconsciente al consciente se pone en marcha el proceso del pensamiento negativo y obsesivo.
2.- Proyectamos el Ego Práctico o Realista en su vertiente positiva (pensamientos y significados positivos) ante el Ego Utópico o Filosófico en su vertiente negativa, mediante un proceso de racionalización, ejemplo: “Como no se puede hacer nada ya, si me dejo llevar por la frustración además de no resolver nada estaré cada vez peor y dejaré de disfrutar de nuevas experiencias de la vida. Y si sigo pensando en ello no podré vivir el momento presente y disfrutarlo”. De esta forma la persona a través de este autocontrol emocional al racionalizar el pensamiento en positivo diciéndose por ejemplo: “Voy a realizar o hacer cosas o actividades que me agraden para cambiar, poco a poco, de actitud y no darle tantas vueltas a lo mismo”; “De que te preocupas si tu problema no tiene solución, o porque te preocupas si tu problema tiene solución”, sin duda, mejoras.
3.- Actuamos conforme dicha racionalización, cada vez con mayor frecuencia e intensidad en el tiempo, y empezamos a percibir las consecuencias positivas.
4.- Comparamos la situación actual con la anterior (antes de poner este mecanismo cognitivo de defensa).
5.- Analizamos y apreciamos los resultados e interiorizamos y asimilamos dicho proceso racionalizador cada vez que se dé un estímulo negativo.
6.- De tal modo que con el tiempo adquirimos dicha estructura cognitiva como un mecanismo de defensa que empieza a funcionar de forma automática.


CLAVES DEL ÉXITO
  • Racionalizar y entender el proceso con sus fases.
  • Ponerlo en práctica desde nuestro hedonismo positivo: “No quiero sufrir”. “Quiero superar el dolor”, “No quiero pensar en la frustración”. Querer es Poder: concienciación, convicción , fuerza de voluntad y esfuerzo.

Nota: Es muy importante el efecto curativo y terapéutico del perdón. Quizás el perdón a veces no se dé de un modo completo: se puede dar con el corazón y no con la razón y viceversa. A veces necesitamos perdonarnos por cosas mal que hemos hecho, o perdonar a los demás por el hecho de perdonar por perdonar o por empatía:”Todos cometemos errores”; “El que tiene boca se equivoca”; “Nadie es perfecto”; “Errar es humano”; “El que peca es por ignorancia”..., pero a veces perdonar debe ser también concebido como un acto egoísta: para poder vivir en paz porque el odio te carcome y te destruye y no tiene fin. En algunas tribus indias de América existe la práctica que la persona que tiene odio en su interior se tira al río atado a un saco con un montón de piedras, y si no consigue sacar de su interior el odio se deja hundir. Puede que el perdón no siempre sea un perdón completo, pero si podemos dejar el odio a un lado simplemente porque nos hace daño, si bien para conseguirlo se necesita tiempo y cicatrización de las heridas o asunción de la nueva realidad. En definitiva, podemos conseguir que las cosas negativas (pensamientos, sentimientos...) no estén en primera potencia de nuestro Ser sino en las últimas, y cada vez que surja un resorte y empiece a subir posiciones en el pensamiento obsesivo hacer nuestro particular método de autocontrol y subsumirlo a las últimas potencias de nuestros Egos en su vertiente negativa, para que dominen nuestros Egos en su vertiente positiva: por nosotros, por egoísmo para no sufrir y estar bien, en cualquier caso.

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